March 2019
Becoming Disciples

7 pasos hacia un discipulado intergeneracional

Cuando alguien en la iglesia habla de “formación”, muchos piensan en el salón de clase tradicional de la escuela dominical: las glorias de los brillantitos y el pegamento que tanto gustan a los niños pequeños y las bolsitas llenas de sorpresas del primer domingo en la Cuaresma. Lo más probable, sin embargo, es que a los jóvenes no les entusiasme para nada la idea de la visita del/de la sacerdote durante sus reuniones divertidas. Y las personas adultas recuerdan haber aguantado por enésima vez un foro sobre la física de la crucifixión o los detalles del nuevo programa mejorado de este año para reclutar familias jóvenes y salvar la congregación.

Durante los últimos 30 años, se ha realizado un buen trabajo de exploración del discipulado intergeneracional o sobre lo que el autor y asesor de iglesias John Roberto llama formación intergeneracional de fe. Con este enfoque, feligreses de todas las edades se unen para aprender, rendir culto, servir y jugar, en lugar de reunirse con sus respectivos grupos de edad. Los investigadores están hallando que las maneras tradicionales de impartir formación y discipulado cristianos, organizados por edad y etapa, aportaron a nuevas generaciones que no se identifican con su tradición religiosa o que se van o ‘gradúan’ de la iglesia cuando alcanzan la edad adulta.

El argumento para un enfoque intergeneracional

El modelo de edad y etapa fue principalmente el producto de los teóricos del desarrollo Piaget y Erikson en el siglo XX. Para muchos estadounidenses, la segregación social resultante impidió que los niños, adolescentes, adultos jóvenes, adultos de mediana y mayor edad formaran y disfrutaran relaciones significativas entre generaciones. “Todavía más significativamente, este modelo ha sido la causa de una profunda laguna en el desarrollo de la autoidentidad”, arguyó Jason Brian Santos, Coordinador de Misión de Formación Cristiana de la Iglesia Presbiteriana de EE UU, en la Cátedra Woods de 2018 del Seminario Teológico de la Universidad de Dubuque.

“Por siglos”, dijo Santos, “estas identidades se formaban en sociedades colectivas centradas en la formación comunal y en la construcción social de la identidad”. Explicó además la manera en que la identidad se forma principalmente en ‘hacer’ las cosas de mayor importancia para una comunidad mediante la participación en prácticas que definen el organismo en su totalidad. En sus comentarios finales dijo, “Es nuestro trabajo asegurar que esos recuerdos formativos incluyan generaciones múltiples”.

Reclamar nuestra identidad como el cuerpo de Cristo

Entonces, ¿cómo podemos empezar a derribar los silos y reclamar nuestras historias, nuestra toma de conciencia de cada uno como algo esencial y ante todo nuestra identidad como el cuerpo de Cristo?

Hay siete pasos hacia convertirnos en una iglesia que practica un modelo de discipulado intergeneracional.

1 Creer Ante todo, lo principal. Reafirme y celebre entusiásticamente a Jesús en todos los aspectos de la vida de la iglesia y de todos los ministerios. Integre la oración, las sagradas escrituras y la reflexión espiritual como prácticas que sustentan la comunidad. Los adultos, especialmente el liderazgo, deben servir de modelos de esto y liderar dando el ejemplo.

2 Celebrar Experimente los sacramentos abundantemente. Realice cambios apropiados en el culto para incrementar la participación de todos sin infantilizar el culto. Participe en el año litúrgico y deje que enmarque la jornada. Reclame su bautismo, reflexione sobre el Pacto Bautismal (Libro de Oración Común 224-225) y conmemore los aniversarios bautismales.

Los primeros dos pasos son los cimientos de la vida de toda comunidad eclesiástica y esenciales para el discipulado intergeneracional. Si deseamos ser una comunidad auténtica de creyentes, entonces cada uno de nosotros debe esforzarse en fortalecer su propia vida espiritual, con la ayuda de Dios. Debemos reclamar nuestra identidad de iglesia de Dios, mirar honestamente a nuestras congregaciones y renunciar a lo que haya socavado esos cimientos.

3 Discernir Mire a fondo las áreas en que su parroquia ya haya tenido éxito en reunir miembros de diferentes generaciones y expándalas.

4 Prever Mire más allá del salón de la escuela dominical y de los foros de adultos en pos de experiencias auténticamente formativas en la comunidad. Cree espacios intencionales para pequeños grupos comunitarios intergeneracionales. Adopte un modelo sencillo de reflexión teológica: siga la Lectio Divina o hable sobre las reacciones al evangelio del domingo. Deje tiempo para socializar.

5 Recordar Celebre la Comunión de los Santos. Noviembre es un buen momento para recordar a los que fallecieron anteriormente ese año. Recuerde a sus santos – sus antepasados mediante actos diversos y dedique tiempo a oír las historias y narrativas compartidas de los demás.

“Recuérdame”, canta Miguelito a su bisabuelita, Coco. Es la canción que el padre de ella solía cantarle cuando era pequeña. La canción reanima el cuerpo y el espíritu de ella y, a su vez, el de toda la familia. Cada vez que mis hijitos y yo vemos la película animada Coco, se me llenan los ojos de lágrimas porque me recuerda la familia y la comunidad que me rodeaban a medida que crecía. Al igual que las culturas latinas, afroamericanas y otras que enfatizan la familia y la comunidad, los domingos y los días festivos eran momentos que maravillaban. No estaban exentos de problemas, pero no puedo imaginar crecer sin los cuidados y la devoción de mis padres, el amor incondicional de mis tías, los cuentos de mis abuelos o las comidas especiales que compartíamos y a veces preparábamos juntos.

6 Participar Vaya más allá de la hora del café. ¿En qué medida se están formando relaciones informales de tutoría? ¿Podría ser adecuado un programa formal de tutoría para su parroquia? Coordine con sus ministros de educación cristiana / formación / ministros de discipulado para crear espacios de participación. Organícense para la justicia. Sirvan a los pobres. Pasen tiempo juntos. Ofrezca actividades para la hora del café que promuevan la participación de personas de diferentes edades. No descarte eventos específicos para edades o grupos afines, pero no permita que impulsen la misión.

Cuando recién nos unimos a nuestra parroquia en Chicagoland, nos sentimos genuinamente adoptados. Adultos y adultos de mayor edad se conectaron hermosamente con nosotros y nuestros hijos. El bebé tenía muchas abuelas. A veces lo iba a buscar y encontraba a una cariñosa anciana en una mecedora con el bebito en brazos. Los integrantes de esa congregación demostraron amor e interés genuinos en nuestra familia, algo que respaldaron con acciones cuando más lo necesitábamos.

7 Compromiso El progreso sostenible solo es posible si el liderazgo del clero y el laicado, el personal y la junta parroquial están comprometidos a cambiar el paradigma de discipulado de un modelo de edad y etapa a un modelo intergeneracional. Empodere y apoye sus ministerios de formación para que crezcan, sueñen y trabajen juntos para hacer que ésta sea su realidad.

Cuando era niño, recuerdo a los adultos que quería y me querían: mis padres, abuelos/as, tíos/as y mi comunidad de fe. Me crié en una familia latina orgullosa de nuestra herencia cultural y de nuestro idioma. Hacíamos todo juntos, en familia. La comida, la música, los abrazos y las historias de mi familia y de mi comunidad de fe son dones que valoraré para siempre, dones que me ayudaron a moldearme y anclar mi identidad, mi fe y mi visión de comunidad desde la cuna hasta el día de hoy.

Este proceso probablemente llevará años en producir una comunidad de fe floreciente e intergeneracional. Experimente. Fracase. Persevere. Aprenda del trabajo y el éxito de otros/as. ¡Tómese su tiempo y celebre los avances!

Eduardo Solomón Rivera, es miembro de la Junta Directiva de Forma | The Network for Christian Formation. Eduardo es director administrativo de EFML, el nuevo currículo latino de Education for Ministry (EfM), y miembro del personal del obispo de la Diócesis del Sureste de la Florida. También es el Líder del Desarrollo de Recursos Latinos de Baptized For Life, y sirve en la Colaborativa de Confirmación -- de creación reciente -- de la Iglesia Episcopal, surgida de la investigación y las determinaciones de The Confirmation Project.

Para profundizar:

Recursos:

This article is part of the March 2019 Vestry Papers issue on Becoming Disciples